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miércoles, 14 de diciembre de 2011

SHIRLEY TEMPLE, LA PEQUEÑA MÁS GRANDE





A lo largo de los años veinte y principios de los treinta Hollywood, y lo que no era Hollywood, obsequió a los espectadores con un concierto de interpretación infantil que a punto estuvo de convertir las salas en jolgorios parvularios. Nombres y más nombres fueron lanzados en cascada a las carteleras cada temporada. Sirvan como ejemplo algunos nombres: Jackie Cooper –ex de La Pandilla--, Betty Jane, Freddie Bartholomew, Dickie Moore, Jane Withers o Mickey Rooney. Hollywood incluso se atrevió con una producción en la que no eran ni una ni dos las estrellas infantiles, sino cinco, cinco bebés hembra que fueron bautizadas como Dionne Quintuplets. La película, producida por la Fox, se estrenó en España con el título de Cinco Cunitas.
Por entonces ya había hecho su aparición en España una niña llamada a romper las previsiones más optimistas en las cuota de pantalla. Sus primeras apariciones alcanzaron niveles de éxito tan elevados que el mundo del cine tuvo la convicción de haber dado al fin con el gran icono infantil que la industria andaba buscando.
Más que una estrella, fue una pequeña diosa de rizos dorados capaz de cautivar al más tosco de los espectadores; un ángel que llegaba como llovido del cielo; un filón de oro para la Fox del que la productora se iba a nutrir económicamente durante mucho tiempo. Se llamaba Shirley Temple y había nacido en 1929, en Santa Mónica, California. Con apenas dos años da muestras de su precoz talento para el arte. Una vez en el colegio, llama la atención de todos a través de ciertas representaciones infantiles en las que participa. Tras varios cortos con los que encandila al público en papeles de vampiresa o imitando a célebres actrices del momento —entre las que destaca Marlen Dietrich—, cuando aún no alcanza los cuatro años, recibe una oferta de Paramount. Tras una primera película con ésta productora, será 20th Century Fox quien se adelante y le ofrezca un substancioso contrato que para sí hubiesen querido algunas de las más rutilantes estrellas del momento. Con la producción Seamos Optimistas (1934) da comienzo una carrera trufada de grandes logros. Shirley demuestra desde un primer momento que no es sólo una actriz infantil de las numerosas que pueblan los platós de Hollywood. Sus apariciones respiran algo sublime, mágico; lo mismo canta que baila, que reconcilia a unos y a otros: negros y blancos, indios y cowboys, ricos y pobres… Fue bautizada como la muñeca del mundo.



En nuestro país el revuelo en torno a la actriz fue tal que hasta la propia industria cinematográfica trató de encontrar un clon que pudiera darle réplica. Pero esa historia es tema para otro capítulo.



La Alegría Infantil, Shirley Temple
Semanario de historietas
Cuaderno Nº. 301 con dibujos de Salvador Mestres
Editorial Gato Negro, 1930






Álbum Shirley Temple

Librito plegado en forma de acordeón

con 30 fotografías de la pequeña actriz

El sobre moderno, c. 1936





Conjunto de postales
Ediciones Bistagne, c. 1940





LA PEQUEÑA VIGÍA
Captain January. USA 1936
Cartel español diseñado por Studio Fox (presumiblemente Solígó)






OJOS CARIÑOSOS
Bright eyes. USA 1934
Novela con el argumento de la película
Ediciones Bistagne, c. 1940





LA REBELDE
The littles rebel. USA 1935
Cartel sueco




LA SIMPÁTICA HUERFANITA
Curly top. USA 1935
Novela con el argumento de la película
Ediciones Bistagne, 1936




Historietas y Cuentos para la Gente Menuda
Dibujos de Salvador Mestres
Editorial Gato Negro, 1936





Álbum Shirley Temple para colorear y dibujar
Dibujos e historietas de Salvador Mestres.
Editorial Gato Negro, c. 1936





Cartel Fox de Alberto Vargas, uno de los grandes
nombres de la ilustración, famoso por sus pin-up.
Col. I. Michelena






A RIENDA SUELTA
The story of seabiscuit. USA 1949
Cartel español creación de MCP